"La Propuesta de Valor o Value Proposition establece la base de
valor de una relación de negocio. Describe la forma en que tu solución
ayudará a mejorar -más que ninguna otra- los objetivos del cliente, y la
forma en que esa mejora será medida”. Definición extraida de Shipley Proposal GuideTM.
Todas las metodologías de venta, y otras aproximaciones comerciales
están de acuerdo en que, de alguna forma, debes trasladar al cliente el
valor de lo que tu producto o servicio le ofrece, y en que ese valor es
uno de los elementos clave a la hora de adjudicar un contrato.
Generalmente escribo estos artículos metido en los zapatos del que
vende. Hoy voy a tratar de hacerlo desde los zapatos del que compra o
evalúa propuestas.
Hay 4 claves a la hora de escribir una oferta o propuesta ganadora:
• Organizar el documento de forma persuasiva
• Escribir los mensajes siempre centrados en el cliente
• Trasladar al cliente una Propuesta de Valor imbatible
• Escribir con claridad
Vamos a centrarnos en la Propuesta de Valor.
Si tuviésemos que redactar el elevator pitch de las propuestas de valor sería algo así como ¡ENSEÑA EL DINERO!
Toda tu propuesta, toda tu actividad comercial, todo lo que tiene que
ver con vender gira en torno a lo que tu cliente va a ganar si te compra
a ti. Y si te compra a ti debe ganar más que si le compra a cualquier
otro. En definitiva, esto es lo que hacemos todos cuando vamos a
comprar.
Se trata, por tanto, de poner claro y visible esa
“propuesta de valor” de la forma más contundente posible. Pero lo que
ocurre cuando evaluamos ofertas y propuestas, es que nos sentimos como
jugando a Wally, buscamos y buscamos por el documento de la oferta, pero
casi nunca encontramos la “Propuesta de Valor”. Los motivos principales
son:
• en muchas ocasiones no está redactada,
• en otras no está claramente descrita, y
• en otras, sencillamente, no está donde debiera.
Si no hay propuesta de valor ganar será una lotería y ganará el más
barato, o el que en condiciones de igualdad ha generado mayor amistad o
confianza, generalmente el incumbente.
Por tanto, tu propuesta de
valor, es decir, el beneficio que va a conseguir el cliente si te
compra, menos el coste de esa compra debe ser desproporcionadamente
mayor que el beneficio que obtendría si le compra a cualquier otro,
menos el coste de esa compra.
Y eso hay que ponerlo por escrito y dejarlo claro a lo largo de toda la propuesta. En próximos posts veremos como se hace.
Podéis ver el video en Propuesta de Valor - Enseña el dinero (video)
domingo, 3 de mayo de 2015
Propuesta de Valor. Enseña el dinero
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